Compartir experiencias

Muchas formas para conocer Damanhur y compartir experiencias

Yo creo felicidad

Damanhur en la ONU

Con ocasión del Día Internacional de la Felicidad de las Naciones Unidas, el 20 de marzo de 2016 Crotalo Sesamo presentó en Nueva York la ponencia “Yo creo felicidad”. En calidad de embajador damanhuriano leyó el siguiente mensaje de los sabios de Damanhur.

DAMANHUR: COMUNIDAD, VISIÓN Y ACCIÓN. LA RESPONSABILIDAD DE LA FELICIDAD

Estimada audiencia y queridos amigos:

Somos conscientes de que si estamos aquí para reflexionar sobre la felicidad significa que formamos parte de los que no tienen que afrontar cada día problemas de supervivencia, violencia, guerra, migración forzada, emergencia sanitaria o hambre. Lo decimos con la total consciencia espiritual de que nadie en el mundo podrá jamás conocer la felicidad plena mientras haya pueblos y personas que sufren. Como dice un sabio refrán “Una madre sólo puede ser tan feliz como el más infeliz de sus hijos”. Un día también nosotros comprenderemos y sentiremos en nuestros corazones y en nuestras carnes que ningún ser humano puede ser verdaderamente feliz mientras haya otros que sufren.

Esto incluye a nuestra familia terrestre al completo: todos los animales, las plantas y otras formas de vida, ya sean visibles o invisibles, con las cuales compartimos nuestro precioso planeta.

Comenzaremos a ser felices, como especie humana, sólo cuando hayamos aprendido a percibir el mundo y el universo como un conjunto integral e inteligente, en el cual los seres humanos tienen responsabilidades y deberes antes que derechos.

Un elemento fundamental del respeto total a la vida es la protección de la identidad y de las tradiciones de todos los pueblos (de manera especial de los pueblos indígenas, que representan a los padrinos espirituales de la humanidad) porque es, a través del sentido de pertenencia a una comunidad mayor, como podemos participar en los grandes ritmos de la Tierra. Uno de los objetivos de Damanhur para los próximos años, con la participación de todos aquellos que sean afines a este proyecto, es la construcción del Templo de los Pueblos, un espacio en el cual los representantes de los pueblos de la Tierra podrán reunirse, compartir experiencias y sabiduría, y trabajar juntos para salvaguardar el planeta.

Confiamos mucho en el hecho de que la experiencia de las comunidades intencionales, como la Federación de Damanhur, pueda servir como ejemplo útil para la creación de nuevas sociedades basadas en la búsqueda de la felicidad, el significado y una profunda comprensión humana y espiritual.

Damanhur, con casi mil ciudadanos de numerosas nacionalidades, fue fundada a los pies de los Alpes italianos en el año 1975 por un grupo de soñadores que se reunían en torno al filósofo y místico Oberto Airaudi, Falco Tarassaco. Ellos compartieron el imposible sueño de la creación de un laboratorio vivo para un futuro justo e iluminado, en el que la felicidad se corresponde con el tener consciencia de la propia evolución y con sentir que la existencia de todos tiene valor.

Con más de 40 años de experiencia, Damanhur ahora ha alcanzado su madurez. Hemos experimentado en todos los ámbitos de la vida y hemos comprendido que la felicidad es también la capacidad de participar de manera altruista y sincera en cada acontecimiento que nos llega del mundo, ya sea portador de alegría o un desafío. Felicidad es presencia, es compartir el viaje de nuestra vida con los demás. Felicidad es la calidad de las relaciones, el sentimiento de unidad y plenitud que se constata en el momento en que sanamos el dolor causado por nuestra aparente división y fragmentación.

La creación de un camino hacia la felicidad es una responsabilidad directa de todos nosotros. Cada acción y elección que hacemos, cada pensamiento que formulamos tienen un impacto sobre la realidad en la que vivimos. La felicidad también está hecha de orden y de disciplina: física, mental y espiritual. Es nuestro deber comprometernos a conocernos a nosotros mismos, a conducir nuestras emociones, deseos y acciones en una dirección positiva, creativa y optimista. Sólo conociéndonos en profundidad a nosotros mismos podremos alcanzar la armonía.

La felicidad puede ser sólo desarrollada mediante actos de voluntad altruistas y sinceros, mantenidos vivos en el tiempo.

Este proceso tiene todavía más fuerza y eficacia si es compartido con individuos que tienen el mismo pensamiento, que se comprometen y ofrecen su energía a los demás, para crear algo bueno y positivo. Una nueva realidad que pueda esparcirse como una semilla de esperanza a través del tiempo, yendo más allá de nosotros mismos.

Es este el tiempo de comenzar a construir igualdad, equilibrio y con ello sociedades felices, a través de la determinación, el pensamiento positivo y la visión pragmática.

Nos encontramos en el corazón de una de las instituciones más importantes del planeta: esperamos que desde aquí puedan salir iniciativas concretas, proyectos eficaces basados en las intenciones sinceras de personas y naciones, para que la felicidad de la cual estamos hablando (una felicidad hecha de consciencia y de participación) llegue a convertirse en la condición natural de cada ser humano.

La búsqueda de la felicidad es la respuesta al peligro de extinción de la especie humana.

Gracias por su atención.