Crear sostenibilidad

El respeto por la vida en las acciones de todos los días

Sostenibilidad cotidiana
El tiempo como recurso

"Terrazzatura": tiempo dedicado a la realización de un sueño

Damanhur es una gran aventura colectiva, una utopía concreta construida día tras día. Cada damanhuriano pone a disposición sus propios recursos y su tiempo para este sueño, con la idea de crear algo valioso para sí y para el mundo.

Hay un término que se escucha a menudo en Damanhur: "complejidad". La complejidad damanhuriana se basa en el compromiso de cada ciudadano para desarrollar diferentes aspectos de la vida comunitaria, con la idea de que cuanto mayor sea la variedad expresada, mayor será la riqueza común.

Damanhur es de todos los damanhurianos, y la contribución de todos es igual de valiosa, independientemente de los roles y de las funciones de cada uno. Cada damanhuriano, además del tiempo que utiliza en su trabajo para mantenerse, dedica mucho tiempo a la realización de objetivos comunes, como por ejemplo el arte en los Templos de la Humanidad. Cada uno contribuye, en función de sus posibilidades, con su tiempo y trabajo voluntario en los ámbitos definidos por las necesidades generales.

Esta forma de trabajo voluntario, que es una especie de donación del propio tiempo, se llama en Damanhur terrazzatura, y es la clave para la realización de los Templos de la Humanidad y de otras muchas obras. El principio de base es que todos nos sentimos implicados y protagonistas del desarrollo de Damanhur.

Los recursos del territorio

Protección de los bosques y autosuficiencia energética.

El planeta es un ser vivo que debe ser respetado y protegido. Por ello, Damanhur ha invertido desde el principio en recursos humanos y financieros para comprar y cuidar cientos de hectáreas de terreno agrícola y forestal. En el Alto Canavese, por desgracia, muchos bosques de castaños han sido explotados para leña, con la consecuente pérdida de los grandes árboles frutales y de la biodiversidad que caracterizaba a los bosques locales.

A esto hay que añadir que, desde hace unos diez años, los castaños han sido atacados por la avispa de las agallas, un parásito muy agresivo. Para hacer volver a los bosques a su estado original, además de la lucha contra la avispa de las agallas a través de su insecto antagonista, los damanhurianos pusieron en marcha en 1988 un importante programa de recuperación medioambiental. Limpiamos el bosque de toda la madera seca e hicimos podas terapéuticas. Después de un gran trabajo para identificar las especies de plantas y árboles biocompatibles para cada zona, empezamos a plantarlos de forma que tuvieran espacio para crecer. Gracias a la biodiversidad reintroducida, muchas especies animales han vuelto al bosque de manera natural.

De igual manera, el cuidado del agua es una parte importante de este compromiso ambiental. En las comunidades damanhurianas, las fuentes se mantienen limpias, el agua de lluvia se recoge en depósitos y se reutiliza para el riego de los campos, el uso doméstico y la lucha contra incendios en caso necesario. En zonas donde la topografía de la zona lo ha permitido, hemos realizado biotopos a través de la creación de lagos y la introducción de especies vegetales biocompatibles, de acuerdo con los principios de la permacultura.

Las abejas están presentes en todos los territorios de las comunidades damanhurianas como parte integrante del ciclo natural, con el fin de mantener la biodiversidad de las especies vegetales.

La construcción ecológica

La construcción “bioclimática" en Damanhur

Los damanhurianos hemos elegido vivir en casas saludables de bajo impacto ambiental. La búsqueda continua y, sobre todo, la experiencia práctica nos han permitido experimentar con técnicas, materiales y soluciones innovadoras.

La bioconstrucción en Damanhur parte de la recuperación de materiales y del ahorro energético, por lo que podemos definirla mejor como "construcción bioclimática", que valora al ser humano como usuario consciente del espacio. Los arquitectos damanhurianos parten del análisis de lo existente, recuperando en la mayor medida posible los materiales existentes. Los nuevos materiales que se utilizan son totalmente ecológicos, como la arcilla, la madera, la cal natural. Muchas intervenciones tienen como objetivo el ahorro energético, como el aislamiento térmico y la instalación de paneles solares.

Las casas damanhurianas construidas recientemente son sanas y están integradas en su entorno natural. Las casas más antiguas, en ruinas o casas abandonadas reconstruidas y reformadas, viven una segunda juventud. La cirugía plástica aplicada a personas no nos gusta, ¡pero una buena renovación de una casa vieja es un verdadero placer!

Algunas construcciones de vanguardia son ejemplos reales de casas Zero Carbon Footprint (Huella de Carbono Cero), hechas de paja y arcilla recogida a menos de 10 km de donde se construyen, o directamente con la tierra del lugar.

Inauge, EdilArca y Solerà, en el campo del diseño, de la bioconstrucción y de la energía renovable respectivamente, son empresas nacidas de la experiencia adquirida en la construcción de comunidades damanhurianas. Hoy operan en todo el norte de Italia, creando casas innovadoras como las que hay en Damanhur.

Dos comunidades de Damanhur, Aval y Prima Stalla, han sido galardonadas con una Bandera Verde por parte de la Fee Italia. La Fee es una fundación internacional con sede en Dinamarca que promueve iniciativas de carácter ecológico y sostenible.