Investigación y experimentación

Investigación y experimentación como un modo de concebir la vida

Las espirales

Un ejercicio dinámico para mantener el equilibrio energético

En muchas de las zonas abiertas y espaciosas de Damanhur, los damanhurianos han creado recorridos con forma de espiral. Recorrer las espirales equivale a sesiones de equilibrio energético y de ampliación de las percepciones. Se trata de meditaciones dinámicas durante las cuales la persona recibe una especie de masaje a nivel del aura vital y una expansión de la conciencia. Gracias a la interacción entre la forma de la espiral, las fuerzas presentes en el medio ambiente y el pensamiento dirigido de las personas que la recorren, cada espiral acumula una esfera de energía que actúa en correspondencia con los movimientos de la persona que la recorren. En algunos casos, las espirales son parte de laberintos más complejos, mientras que en otros son circuitos independientes.

La espiral es uno de los temas básicos de la vida, y se repite tanto en el microcosmos como en el macrocosmos, desde el dibujo de las huellas dactilares a la disposición de los cuerpos celestes en las galaxias. Es una geometría que puede atraer, almacenar y redistribuir energía.

En los años ochenta, las primeras espirales damanhurianas se trazaron con piedras, para aprovechar la capacidad de los minerales de almacenar memoria, lo que ayuda a mantener estable la "esfera" energética de la espiral. En los últimos años, sobre todo gracias a las experiencias con la sélfica, se han realizado también espirales de cuerda y de corrientes de agua.

Aunque pertenecen a ámbitos de investigación diferentes, hay muchas las analogías entre la sélfica y las espirales, empezando por la forma básica. Se cree que cada espiral tiende a asumir una propia personalidad después de un tiempo, como si albergara un ser vivo, de forma parecida a como hacen las selfs.