Qué es Damanhur

Un laboratorio para el futuro de la humanidad

Damanhur es una Federación de Comunidades situada en las estribaciones alpinas del norte del Piamonte, Italia, entre Turín y Aosta, hay un lugar verdaderamente mágico llamado Damanhur. En un radio de quince kilómetros alrededor del frondoso valle de Valchiusella, vive una comunidad muy activa y multilingüe de 600 personas.

Damanhur es una federación autosuficiente con su propia constitución, cultura, arte, música, moneda, escuela y aplicación de la ciencia y la tecnología. Al mismo tiempo, los ciudadanos comparten la profundidad de su conocimiento, investigación y recursos con el resto del mundo a través de numerosos centros, asociaciones y actividades de divulgación en muchas ciudades en todo el mundo. Acogen también muchos miles de visitantes cada año que participan en visitas, talleres, retiros y cursos a través de Damanhur University. La comunidad ha despertado el interés de académicos, educadores e investigadores en los campos del arte, las ciencias sociales, la espiritualidad, la medicina alternativa, la economía y la sostenibilidad ambiental. 

Cuando fue fundada

Damanhur fue fundada en 1975 gracias a la inspiración de Falco Tarassaco, Oberto Airaudi (1950-2013). Su visión iluminada y pragmática ha creado una realidad fértil basada en la solidaridad, el compartir, el amor y el respeto por el medio ambiente. Como resultado, Damanhur se ha convertido poco a poco en una comunidad eco-sostenible galardonada por las Naciones Unidas. Fiel a la visión original de Falco de una comunidad basada en valores éticos y espirituales, Damanhur ha cautivado la atención de todo el mundo como un modelo de sociedad, una forma posible de vida futura para la humanidad.

Damanhur quizás es más conocida por una extraordinaria obra de arte y arquitectura subterránea, una catedral conocida como los Templos de la Humanidad. Este complejo fue excavado totalmente a mano en el corazón de la montaña y ha sido mencionado en la televisión internacional como la "Octava Maravilla del Mundo". Decorado con mosaicos, vidrieras, esculturas, pinturas murales y otras obras de arte, está dedicado al despertar la esencia divina presente en cada ser humano.

 

Donde con te  es una forma de vida

Esta esencia es evidente en los rostros y en las acciones cotidianas de los que viven en Damanhur. Es donde namaste - o como decimos aquí,  con te (es decir, "yo estoy contigo") - cobra vida, donde cada encuentro es una oportunidad para recordar la esencia divina que compartimos. Los ciudadanos residimos en veinticinco “comunidades núcleo” diferentes, inspiradas en los principios del pensamiento positivo, promover la diversidad, la refinación interior, aceptar el cambio y perseguir los propios sueños con sentido del humor y de aventura. Los damanhurianos ponemos en práctica esta filosofía cotidianamente en todos los ámbitos, desde el arte, la cultura, la vida familiar, la vida profesional y la política hasta la investigación sobre las energías sutiles que componen el Universo. De hecho, para enfatizar la importancia del cambio, el sentido del humor y el respeto por la vida, muchos ciudadanos damanhurianos decidimos adoptar un nombre de animal y vegetal, que utilizamos todos los días. Si vienes a visitarnos, te encontrarás con algunos de nuestros queridos ciudadanos, como Cigno Banano (Cisne Plátano), Piovra Caffè (Pulpo Café) y Condor Girasole (Cóndor Girasol).

Si bien se fomenta la búsqueda de los talentos individuales, los residentes damanhurianos coinciden en que la comunidad en su conjunto es igualmente importante. Como comunidad, los damanhurianos (y cualquiera que desee unirse) se reconocen a sí mismos como un Pueblo Espiritual, en el que el individuo es a la vez "yo" y "nosotros".

En Damanhur, el camino espiritual - que llamamos la Escuela de Meditación - es una escuela iniciática-esotérica que guía a los ciudadanos en un proceso continuo de exploración personal y de búsqueda del sentido de la existencia a través del estudio de las antiguas tradiciones mágicas y la celebración de los ritmos de la naturaleza. En este camino, todo el mundo aprende a desarrollar sus talentos, a superar sus puntos débiles y a ayudar a otros a hacer lo mismo.

Damanhur ha creado su propia constitución escrita, que contiene los principios sobre los que se basa la experiencia social y espiritual; una bandera, amarilla con un doble cuadrado y el símbolo del infinito, y se reconoce en la flor del diente de león como símbolo. 

Una comunidad sostenible en constante experimentación 

En 2005, Damanhur recibió el reconocimiento del Foro Global de Asentamientos Humanos de las Naciones Unidas como modelo para una sociedad sostenible. El premio no fue por casualidad. Fue el resultado del profundo respeto de Damanhur por el medio ambiente como una entidad sensible y consciente y el compromiso de sus ciudadanos para co-existir con los mundos vegetal y animal (así como las inteligencias que habitan este universo) de una manera reverente y enriquecedora. Una expresión de esta filosofía es la Música de las Plantas, en la que la comunicación con el mundo de las plantas inspira conciertos donde los músicos son los árboles, y las plantas tocan música junto con músicos humanos.

Los ciudadanos de Damanahur cultivan alimentos ecológicos, tienen ganadería ecológica y reestructuran y construyen de acuerdo con los principios de construcción ecológica. Algunos ciudadanos han creado empresas en los ámbitos de la energía renovable, la ropa ecológica, la producción de alimentos, etc. Los damanhurianos prefieren los métodos de sanación natural y una visión holística de la salud, pero no excluyen la ciencia y la medicina. El objetivo es apreciar la vida en todas sus formas, dejando el menor impacto posible sobre el medio ambiente. Cuando son apropiadas, se emplean tecnologías de vanguardia como un valioso aliado en la defensa de la salud y la naturaleza.

 

Un centro de energía intenso en el planeta

Damanhur utiliza activamente la aplicación práctica de la ciencia, la investigación y una filosofía espiritual en armonía con el planeta. Y, sin embargo, hay otro un fenómeno que hace Damanhur verdaderamente única: está ubicada en un punto en el que se cruzan cuatro de las dieciocho líneas sincrónicas en todo el mundo. El mismo suelo respira. Las rocas, árboles y plantas resuenan prana. Todo parece estar energizado sutilmente. Cuando se viene de visita, se siente una elevación inconfundible del espíritu humano.

Caminar por Damanhur es caminar a través del pasado, el presente y el futuro. Antiguos misterios y sabiduría olvidada de grandes civilizaciones se unen con una visión fresca y tecnológica de un futuro potencial en evolución. ¡Ven a visitarnos!

La Federación de Comunidades de Damanhur es miembro de la Red Global de Ecoaldeas (GEN), de la Red Italiana de Ecoaldeas (RIVE) y del CONACREIS (Coordinación Nacional de Asociaciones y Comunidades de Investigación Espiritual Ética).