Spiritual Vision

Un camino para despertar la chispa divina

La espiritualidad laica
El Templo de los Pueblos

Un espacio para el diálogo entre culturas y tradiciones lejanas.

Una de las realizaciones por las cuales Damanhur es conocida en el mundo son seguramente los Templos de la Humanidad, la obra subterránea dedicada a la armonía y a la belleza como expresión de la espiritualidad libre. Los damanhurianos tienen otro proyecto ambicioso: el Templo de los Pueblos, que se realizará dentro de una cantera de cal abandonada que se encuentra en una zona adyacente al Templo del Bosque Sagrado, a unos cientos de metros de los Templos de la Humanidad. Dentro de la cavidad creada a través de los trabajos de la cantera, se construirá una gran biblioteca, salas de meditación y sobre todo una gran sala-teatro-auditorium destinada a la creación del Parlamento de los Pueblos. La filosofía damanhuriana concede gran importancia a los pueblos nativos y espirituales como guardianes de la sabiduría, la tradición, la relación con el planeta. El establecimiento de un Parlamento de los Pueblos quiere ser una contribución decisiva para el intercambio entre estos superindividuos tan importantes para la especie humana. El proyecto de los Templos de los Pueblos comprende, después de la construcción de las estructuras internas, el restablecimiento del estado originario del territorio, realizando así una gran obra de recuperación ambiental. Una obra como los Templos de los Pueblos se puede realizar a través de la contribución de los que sienten afinidad con este proyecto y que desean sostenerlo de manera concreta a través de donaciones y colaboración técnica y de diseño.

Templo Abierto

Un espacio sagrado dedicado a la exigencia de espiritualidad

El Templo Abierto se encuentra en Damjl, la primera comunidad damanhuriana. Se caracteriza por dieciocho columnas hechas en arcilla y dos en piedra joven y está delimitado por el altar dedicado al elemento tierra y el dedicado al elemento fuego. En uno de sus extremos hay un anfiteatro, en el que una parte de la elipse es un teatro al aire libre. El complejo, dado que no tiene cobertura, “mira” directamente al cielo. El Templo Abierto está dedicado al instinto en busca de nuestras raíces “lejanas”, divinas, que son inherentes a todo ser humano. Este instinto que los damanhurianos definen como “sentido de lo divino”, es aquel que halla una respuesta en los caminos espirituales, filosóficos y religiosos trazados por los pueblos y por los buscadores espirituales de de todas las épocas. El Templo Abierto está dedicado a la pregunta universal, que es una premisa a estas respuestas, las cuales son específicas. El templo está por lo tanto abierto a cualquier indicación posible, a cualquier celebración proveniente de tradiciones diversas, y a menudo ha hospedado ceremonias oficiadas por huéspedes de lejanas procedencias. Para los damanhurianos, es el lugar de la celebración de la luna llena, el Oráculo, que se desarrolla aquí todos los meses, en presencia de huéspedes y visitantes. El teatro que se encuentra en el extremo, alberga asambleas, momentos de encuentro y celebraciones musicales y de teatro que marcan ( en la temporada de buen tiempo) la vida comunitaria. También es el punto de Damanhur en el que se realizan las ceremonias fúnebres con las cenizas de los damanhurianos, como despedida final y expresión de buenos deseos para la nueva experiencia en la que la persona se está adentrando.

Seres humanos y dioses

Seres humanos y dioses: diferentes y parecidos al mismo tiempo

La filosofía damanhuriana considera a los seres humanos y a los dioses en el mismo camino evolutivo: los dioses, aunque con características diferentes, forman parte, como nosotros, de la naturaleza misma del universo. Son parte del mismo ecosistema en el que cada inteligencia, ser humano, espíritu y divinidad realiza la propia evolución en relación a la de los demás.
La creencia de que la humanidad posee un origen divino influencia nuestra relación con las divinidades. Para los damanhurianos, esta relación se basa, en términos laicos, en el respeto y el intercambio. Los rituales son el lenguaje con el que comunicamos con las fuerzas divinas, y no un acto de sumisión o de devoción. De hecho, el objetivo principal de la iniciación que tiene lugar en la Escuela de Meditación es establecer una alianza entre seres humanos y dioses, con el fin de apoyar a ambos en su camino evolutivo.
El despertar del origen divino en cada ser humano puede darse recorriendo caminos espirituales muy diferentes, porque en el centro de la investigación espiritual, están los individuos con su gran diversidad. Para los damanhurianos esta diversidad representa la verdadera riqueza de la que disponemos. Crecer, transformarse y mejorar como seres humanos significa en Damanhur ampliar cada vez más la capacidad de conocimiento y empatía con la vida que nos rodea en todas sus formas.
El mensaje espiritual damanhuriano es accesible a cualquier persona que desee profundizar en él. Desde el principio, Falco Tarassaco, fundador y líder espiritual de Damanhur, puso a disposición sus enseñanzas tanto en forma de cursos y talleres como mediante diversos escritos y publicaciones.

Las Cuestiones

Ocho pasos para crecer y cambiar

Las Cuestiones son fórmulas dinámicas, temas que se pueden usar para meditar y en la vida cotidiana. Su formulación es el resultado de los logros colectivos de Damanhur, pero cada persona puede interpretarlos de acuerdo con sus talentos y características.

La Primera Cuestión hace hincapié en la importancia de la acción y de la elección, para vivir la vida plenamente y con pureza de intención.

La Segunda Cuestión requiere constancia y continuidad, para dar significado y peso a las decisiones tomadas, y subraya la importancia de mantener la palabra.

La Tercera Cuestión invita a cambiar la lógica, para acoger nuevos puntos de vista de uno mismo, de la vida y de la dimensión sagrada de la existencia. Es el primer paso en la creación de una civilización y de una cultura.

La Cuarta Cuestión, específicamente femenina, alienta a hombres y mujeres a descubrir su lado femenino, la disponibilidad y la conciencia profunda de representar un elemento estable de unión.

La Quinta Cuestión pone la atención sobre la energía masculina presente en cada persona y la capacidad de vivir en la revolución interior constante y armónica.

La Sexta invita a unir dentro de sí los principios masculino y femenino, para activar el poder de creación, no sólo de la vida, sino también de su representación a través del arte, la creatividad, la generosidad y la bondad.

La Séptima Cuestión requiere utilizar la duda y la adaptabilidad como herramientas de investigación para abandonar todos los dogmas y las certezas, y para descubrir lo que es verdad en el interior, más allá de las apariencias.

Por último, la Octava Cuestión invita a proyectar la atención hacia los demás. Habla del amor y de la enseñanza, como instrumentos para transformar el mundo que nos rodea; del estudio, como necesidad espiritual y de la elección irreversible del ideal de cada uno, para despertar el principio divino y estar "al servicio del mundo".

"Popolo" superindividuo

El "Popolo" como contenedor armónico de talentos compartidos

Los damanhurianos se definen como un pueblo (en italiano, popolo, pronunciado "pópolo") compuesto de diferentes etnias y culturas y unido por cuarenta años de vida e ideales compartidos. Esta fuerte identidad colectiva ha dado lugar a un modelo social complejo, basado en la solidaridad, la confianza y el respeto recíprocos. Damanhur es una de las comunidades que existen hoy en día en el planeta con la historia más larga.
En la raíz de la visión espiritual damanhuriana está la comprensión de que sólo se puede lograr la iluminación a través de los demás. Acercarse a este objetivo transforma cada individuo profundamente. Reconocernos en los demás, aprender a seguir un ritmo común y a pensar juntos, sin perder la individualidad, sino valorándola ulteriormente, son los pasos para llevar a cabo lo que en Damanhur se llama el “superindividuo”.
Este término se refiere a la capacidad de unirse con amor y respeto recíprocos para obtener un resultado mayor que la simple suma de las características individuales y lograr sueños que de otra manera serían imposibles.
Este camino de refinación espiritual compartida está en pleno apogeo en Damanhur, y en la actualidad representa la meta espiritual colectiva más importante. Cada damanhuriano se ha comprometido a ofrecer las mejores partes de sí mismo en este proceso, con la idea de que esta fusión es posible incluso entre cientos de personas, tantas como damanhurianos hay. 
Cualquier persona que quiera compartir este espíritu de investigación puede unirse al Popolo Spirituale, que es una extensión del concepto de popolo damanhuriano. El Popolo Spirituale representa la unión de personas de todo el mundo en un nuevo pueblo, conectado a valores humanos, espirituales y universales. Los miembros del Popolo Spirituale viven en todo el mundo y practican filosofías a veces muy diferentes de las damanhurianas.

Recuerda…
Cualesquiera que sean los sueños y retos que vivimos, todos podemos despertar la chispa divina que está dentro de nosotros. Nuestra esperanza es que, conectándonos, podamos lograrlo juntos.

¡Permanece conectado a través de nuestra newsletter!

* campo obligatorio

Estoy interesado en:

Suscribiéndome declaro haber leído las informaciones sobre la gestión de datos personales.