Vivir en comunidad

Una federación de eco-comunidades espirituales abiertas al mundo

Los cuatro "cuerpos"
La Escuela de Meditación

Una filosofía de vida aplicada día a día

Uno de los cuatro pilares fundamentales de Damanhur, también llamados cuerpos, es la Escuela de Meditación. No se trata de un lugar donde se enseñan técnicas de meditación, sino una filosofía de vida que pone en el centro el despertar de la conciencia, la acción y el pensamiento positivo, como elementos que pueden cambiar la vida cotidiana. En la Escuela de Meditación se desarrollan los valores relacionados con la espiritualidad y el conocimiento esotérico. Es una escuela cuyo objetivo es el despertar de la chispa divina dentro de cada ser humano.
Espiritualidad, en sentido damanhuriano, significa "dar significado a las cosas" y reconocer un reflejo del universo en cada evento y en cada criatura. Nada es casual; todo forma parte de un equilibrio más amplio y puede representar una valiosa oportunidad para despertar la conciencia. La vida diaria es el terreno en el que buscamos el significado espiritual profundo, y en el que ponemos estos valores a prueba. En Damanhur, decimos que la meditación se hace las veinticuatro horas del día. Estamos siempre rodeados de una experiencia espiritual, no sólo cuando celebramos un rito, como el de los solsticios o equinoccios, sino mientras nos dedicamos al trabajo, a los demás y a todo lo que hay a nuestro alrededor.
Las Vías Espirituales son caminos de Meditación en los que aplicamos la investigación en algunos ámbitos específicos como el arte, la ritualidad, la salud, la educación y el trabajo. Cada damanhuriano elige la vía que siente más afín a su naturaleza, con la idea de que el despertar del propio potencial es una parte importante del camino espiritual.

La vida social

La estructura social y política de Damanhur

El Cuerpo Social se ocupa de la ciudadanía y de la comunidad. La estructura social y el sistema político se han modificado muchas veces a lo largo de los años, desde la primera comunidad hasta la federación actual. El modelo de toma de decisiones actual es un sistema basado en organismos electivos que funciona con la participación activa de todos los ciudadanos. Los cambios normativos se establecen de acuerdo con la Constitución. Ésta se ha actualizado varias veces, y la versión actual es del 2007.
Damanhur ofrece varias posibilidades de ciudadanía, de acuerdo con el nivel de compromiso que cada persona elija: desde quien vive a tiempo completo en la comunidad hasta quien está conectado con el proyecto de la federación, incluso viviendo en el extranjero. Los ciudadanos que eligen la fórmula comunitaria residen en grandes casas, llamadas “núcleos”, en las que viven entorno a veinte personas de todas las edades. En la misma casa viven parejas, parejas con hijos, personas solteras, jóvenes y ancianos. Cada uno tiene su espacio personal y comparte los espacios comunes como la cocina y las salas de estar.
Cada damanhuriano elige dónde y con quién vivir, en función de sus inclinaciones personales y necesidades. La convivencia está caracterizada por momentos de compartir y de alegría. El sentido del humor, la capacidad de comunicar en profundidad y jugar juntos son ingredientes fundamentales de la vida comunitaria.
Los niños viven con sus padres, pero cada ciudadano se siente responsable de su bienestar y está implicado en su cuidado y su mantenimiento. En Damanhur, uno de los núcleos está formado por adolescentes que eligen vivir juntos, de edades entre los quince y los veintitrés años. Esta experiencia formativa requiere mucha madurez y responsabilidad por su parte, y está dando buenos resultados.
Los espacios para las personas mayores que viven en los núcleos están adaptados a las distintas necesidades. Cuidar de las personas mayores es una parte importante del sistema social damanhuriano, que, además de garantizar las mejores condiciones prácticas para cada uno, valora la experiencia y la sabiduría de quien ha vivido una larga vida.

El Juego de la Vida

Transformación, creatividad y humorismo para vivir con alegría

El Juego de la Vida representa el valor del cambio, de la creatividad y del sentido del humor, que son una parte integral de la vida personal y comunitaria en Damanhur.
El Juego de la Vida se creó en 1983 con la intención de ser el motor de una gran transformación de toda Damanhur. En los primero años de la comunidad, los ciudadanos damanhurianos estaban concentrados principalmente en la gestión colectiva de espacios y recursos. A través del Juego de la Vida, se sentaron las bases para que la estructura social funcionara con flexibilidad y mantuviera la capacidad de acoger nuevas formas de pensar, para poder seguir desarrollándose e integrando nuevos ciudadanos.
Los cambios que generó el Juego de la Vida tocaron todos los ámbitos de la vida de los damanhurianos, en el plano social y en el de las relaciones entre las personas. Todos los damanhurianos decidieron trabajar sobre la transformación general de Damanhur y sobre la propia transformación interior con sentido del humor, ligereza y sin poner resistencia al cambio.
El Viaggio es uno de los aspectos del Juego de la Vida, y consiste en que, en un momento determinado, algunos ciudadanos viajan juntos en caravanas, durante períodos más o menos largos, con rutas determinadas por los propios viajeros. Es una oportunidad para el descubrimiento mutuo y el intercambio de experiencias. Pero el "viaggio" también puede significar ir al bosque que está sobre encima de los Templos de la Humanidad y acampar allí, o ir de viaje juntos a lugares significativos relacionados con el estudio y la investigación llevados a cabo durante los últimos años.

El Tecnarcato

Espacio para el crecimiento y la expresión de los talentos

En Damanhur, la unión entre las personas y la adhesión ideal y práctica a la vida de la comunidad son importantes, pero el individuo es un elemento fundamental en cada grupo humano.
Cada uno con su diversidad hace más rica y colorida la vida de los demás.
Cada uno es artífice de su vida y responsable de sí mismo. Como árbitro del propio crecimiento, podemos desarrollar nuestra propia estrategia para cambiar lo que consideramos necesario. El Tecnarcato es el conjunto de técnicas y herramientas que promueve y estimula la renovación individual, a través de algunas sencillas estrategias. Cada persona "proyecta" la propia transformación personal y cada tres meses establece un programa, que consiste en objetivos prácticos y valores éticos. Por supuesto, viviendo en comunidad, recibiremos consejos y observaciones de los demás (los seres humanos, ya se sabe, son siempre generosos con los consejos), pero será la persona misma la que evaluará en qué medida tomarlos en cuenta.
Para no hacerlo todo uno solo, haciéndonos preguntas y dándonos respuestas, elegimos una persona con la que compartir, un "espejo" en cuyo reflejo nos podemos ver mejor. El objetivo es aumentar la conciencia del propio potencial y de los límites que se pueden superar.
Una herramienta importante en este proceso es la "ley individual". Ésta es una norma escrita por la persona, siempre con la verificación del ciudadano que hemos elegido. Con su ayuda, ponemos la atención en el carácter para que no sea un obstáculo a nuestro desarrollo sino un estímulo positivo para nuestros objetivos individuales.
Falco Tarassaco había acuñado una definición de Damanhur que, sólo en apariencia, parece contener una paradoja: "Somos una comunidad de individualistas". El Tecnarcato, en este caso, es una de las maneras más eficaces para conciliar la comunidad y el individuo.